Desarrollo motor

Imagen: Dibujos extraídos del estudio Amaraberri antes y después de la aplicación del programa.

El desarrollo motor es la base de los aprendizajes posteriores. Cuando nacemos hay muchos movimientos que realizamos de manera involuntaria, denominados reflejos primitivos. Gracias a dichos reflejos, damos paso a movimientos más controlados y precisos que nos permiten un buen control postural así como un desarrollo óptimo de la motricidad tanto fina como gruesa.

A través del movimiento, los niños/as van conociendo su propio cuerpo, así como el entorno que les rodea. De esta manera desarrollan la lateralidad, la direccionalidad y la conciencia espacial.

Cuando el desarrollo motor en los primeros años de vida no es el adecuado, posteriormente pueden darse dificultades para controlar el movimiento del propio cuerpo, para aprender a leer y escribir o para organizar la información.